Un código de estado HTTP es un número de tres dígitos que indica al cliente cómo procesó el servidor su solicitud. Los navegadores y los clientes de API leen este número para decidir si la solicitud tuvo éxito, si hace falta una redirección o si ocurrió un error.
El primer dígito del código define su clase. 1xx es una respuesta provisional informativa, 2xx es éxito, 3xx significa que se requiere una acción adicional (una redirección), 4xx es un error del lado del cliente y 5xx es un error del lado del servidor. Así, con solo el primer dígito ya puedes hacerte una idea aproximada de la naturaleza del problema.
Por ejemplo, 200 significa correcto, 301 un traslado permanente, 404 que el recurso no existe y 500 un error interno del servidor. En la práctica, cuando ves un 4xx, revisar primero el lado de la solicitud (el cliente), y ante un 5xx revisar primero los registros del servidor, es el punto de partida de la depuración.