Los rastreadores de los buscadores no dejan de ser clientes HTTP, así que los códigos de estado influyen directamente en cómo se indexa una página y en cómo se refleja en el posicionamiento. Las páginas normales deben devolver 200, y solo las páginas que devuelven 200 se convierten en candidatas adecuadas para la indexación.
Las redirecciones son especialmente importantes. 301 Moved Permanently transfiere el valor de los enlaces de la URL antigua a la nueva, mientras que 302 Found se considera un movimiento temporal y no traspasa el posicionamiento. Para cambios permanentes, como una migración de dominio o el paso a HTTPS, debes usar 301 (o 308, que conserva el método).
Para las páginas eliminadas, devuelve 404 Not Found o la señal más fuerte 410 Gone. Por el contrario, un «soft 404» —cuando una página inexistente devuelve 200— desperdicia el presupuesto de rastreo y hay que evitarlo. Si los errores de servidor (5xx) persisten, los rastreadores reducen la frecuencia de sus visitas, así que unas respuestas estables y unos códigos de estado adecuados son la base del SEO.